¿Cómo le enseñarías a un niño qué es la resiliencia?

La historia del niño y el hipopótamo. Una extraordinaria lección para enseñar qué es la resiliencia.

El vídeo que queremos enseñar a continuación es un vídeo promocional que se realizó a propósito del VII Congreso de Resiliencia en México en el año 2011.

Un vídeo sensacional porque es capaz de transmitir y enseñar de una forma tremendamente sencilla un término tan complejo como es el de la resiliencia:

https://www.youtube.com/watch?v=Yt-5E8PvOj0

 

Así es como puedes enseñar a tus hijos y a tus alumnos qué es la resiliencia.

 

¿Qué es la Resiliencia?

 

La Resiliencia es cuando un ser vivo, planta, animal o ser humano

 

  • Resiste una presión tan fuerte y ¡se recupera!
  • Recibe golpes, ofensas y maltratos y ¡se recupera!
  • No se siente derrotado por lo feo, lo difícil o lo molesto que le pase en la vida, aunque se caiga y se ensucie.

 

Porque la Resiliencia…

 

  • Te permite recuperarte.
  • Te permite luchar.
  • Te permite sacar de tu vida lo malo y sucio.
  • Te permite soportar cualquier presión.
  • Te permite volver a ponerte de pie.
  • Te permite recuperar el humor.
  • Te permite aprender algo de cada momento.
  • Te permite aguantar serios problemas.
  • Te permite estar tranquilo, aunque tu cuerpo esté inundado de tristeza.
  • Te permite usar tus habilidades para hacer frente a cualquier situación mala.
  • Te permite aprovechar una mala experiencia para sacar algo positivo de ella.
  • Te permite absorber lo bueno de casa vivencia.
  • Te permite exprimir las emociones negativas.
  • Te permite crecer teniendo en todo momento los pies en la tierra.
  • Te permite mejorar y ser mejor pese a todos los golpes que recibes en la vida.

 

10 aspectos que se pueden destacar acerca del vídeo sobre la resiliencia.

 

  1. Metáfora. Parece muy original la idea de transformar una capacidad en un objeto, en este caso el vídeo cambia un concepto tan abstracto como la resiliencia en una esponja en forma de un hipopótamo.
  2. Experimentación. No hay mejor forma de aprender que experimentando. Lo que hace el niño en el vídeo es aprender a partir de la experimentación. En el fondo no está experimentando con un hipopótamo, sino con la propia resiliencia y este hecho es algo fantástico. Es algo que hay que valorar enormemente en edades tempranas.
  3. Juego. Además de experimentar con la esponja en forma de hipopótamo, el niño está jugando con la capacidad de sobreponerse a las adversidades que tendrá de ahora en adelante. La importancia del juego, es más, la importancia del juego simbólico es otro aspecto muy positivo en la educación de cualquier emoción o capacidad, incluso la resiliencia.
  4. Mensaje. El mensaje de qué es la resiliencia en el vídeo tiene una cualidad muy positiva y es que está creado a partir de mensajes muy breves. Son oraciones muy simples a modo de eslogan y que son relativamente fáciles de aprender y memorizar.
  5. Lenguaje. El lenguaje es algo fundamental para explicar un concepto tan complejo como es la resiliencia. Además, dicho lenguaje debe estar enfocado a lo que está experimentando el niño y no en el concepto de resiliencia propiamente. Es decir, que un niño no tiene por qué saber qué es la resiliencia, porque la resiliencia en estas edades no debe aprenderse en cuanto concepto, sino ser vivida y experimentada.
  6. Esponja. El objeto elegido para enseñar qué es la resiliencia es sencillamente genial. Se trata de un objeto que al niño le parece muy cotidiano, ya que forma parte del ritual de su baño diario. Además, las características de la esponja hace que por mucho que se manipule siempre vuelva a su posición original.
    Este es el gran valor del objeto y este es el gran valor que hay que transmitir a los niños a la hora de enseñarles qué se entiende por resiliencia.
  7. Hipopótamo. Otro acierto que tiene el vídeo es el uso de la esponja en forma de animal, concretamente en forma de hipopótamo. El hecho de que a la hora de trabajar la resiliencia con el niño, la esponja adopte una forma reconocible para cualquier niño, le añade un valor muy significativo a la explicación. ¿Por qué? Pues porque el niño cuando tiene la esponja en forma de hipopótamo deja de pensar que es una esponja y sólo piensa en el hipopótamo como animal, como ser vivo, un ser vivo igual que él.
  8. Música. Otro elemento que es bueno destacar del vídeo es la música que lo acompaña. En este sentido se ha editado el vídeo con una música que fuera acorde con el concepto de resiliencia. Parece importante que cuando se está visionando el vídeo sobre resiliencia se pueda crear una atmósfera adecuada, ya que se trata de un concepto que está íntimamente ligado con el dolor, la pérdida y el sufrimiento.
  9. Carcajadas. Al hilo del punto número 8, también ha parecido oportuno añadir al final del vídeo las carcajadas de unos niños. Este pequeño recurso puede ayudar a los niños a que se den cuenta de que por mucho que sufra el hipopótamo, por mucho que sufra el propio niño, al final, si son personas resilientes podrán salir de cualquier adversidad con la mejor de las sonrisas.
    Porque la resiliencia es un proceso, pero lo más importante de este proceso es que se puede salir de él con la risa, con la carcajada de un niño.
  10. El niño. Aunque el gran protagonista de este vídeo sobre resiliencia es la esponja en forma de hipopótamo, también es importante destacar la presencia del niño. Casi en todo el vídeo sólo aparece una parte de su rostro. ¿Por qué? Porque lo importante no es el niño en sí, sino lo que hace el niño con sus manos. ¿Y qué hace el niño con sus manos? Pues experimentar con la resiliencia. Sólo al final del vídeo es cuando aparece el niño con su mejor sonrisa, una sonrisa que te avisa de que ha entendido qué es la resiliencia.

 

El sufrimiento del hipopótamo por parte del niño. La resiliencia se puede y se debe enseñar.

 

A lo largo de los poco más de tres minutos que dura el vídeo, la esponja en forma de hipopótamo pasa por:

 

  • Ser golpeado hasta caer al suelo. En la vida es inevitable recibir golpes. Hay golpes que son muy duros y que duelen mucho. Pero por muy duro que sea el golpe, siempre hay que tener la fuerza para volverse a poner de pie. Y la resiliencia lo hace posible.
  • Ser sepultado por la arena. En muchas ocasiones la vida te cubre de dolor y de sufrimiento. Pero todo ese dolor y ese sufrimiento llega un momento en que se detiene. Al detenerse es cuando la resiliencia se encarga de apartar ese dolor, de barrer ese dolor para dejarlo a un lado y permitir poder proseguir con la vida.
  • Ser sepultado por la presión de una roca. En la vida hay momentos en que la presión que rodea a las personas es tan fuerte que acaba por sepultarlas, por hundirlas. Por eso es tan importante la resiliencia, porque la resiliencia es más fuerte que cualquier piedra, porque la resiliencia es capaz de soportar la mayor de las presiones. La resiliencia permite apartar la presión de la piedra para tener la posibilidad de volver a ponerse de pie.
  • Ser inundado por litros y litros de agua. Hay veces en la vida que se tiene la sensación que no se pueden absorber todas las dificultades que se presentan. Pero lo que la gente no sabe es que la resiliencia tiene la capacidad de absorber esas dificultades para luego gestionarlas debidamente.
  • Ser exprimido. Cuando las personas se sienten totalmente absorbidas por sus adversidades, es cuando la resiliencia se hace más necesaria e imprescindible que nunca. Porque la resiliencia tiene la capacidad de expulsar toda esa agua que nos tiene absorbidos, porque la resiliencia se convierte en la oportunidad de sacar fuera, de exprimir los problemas, las penas y el sufrimiento que cada uno lleva en su interior y siempre desde el autoconocimiento y la serenidad.

 

Gracias a la resiliencia se puede transformar el sufrimiento en una oportunidad para sacar lo mejor de uno mismo. Seguro que conocen la expresión “lo que no te mata te hace más fuerte“. Pues bien, lo que hace la resiliencia es, precisamente, hacerte más fuerte ante todas las adversidades que vayan surgiendo en la vida.

Y lo más importante es que de cada situación adversa vivida hay que saber extraer un conclusión positiva, es decir, se trata de absorber lo malo para sacar de lo malo lo bueno como, por ejemplo, una enseñanza, una experiencia, una vivencia que te permita seguir adelante, que te permita seguir de pie, que te permita resarcirte.

 

Fuente: Justifica tu respuesta. Blog de Santiago Moll.

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