Las cajas sensoriales: ¿se puede sentir el aprendizaje?

Por Laia Abad, Gina Aguirre y Sheila González

Aprender utilizando los sentidos es algo que desarrolla la capacidad de conocer el propio cuerpo, sus sensaciones, desarrollar la imaginación y compartir experiencias en un grupo.

Los primeros aprendizajes y los más importantes que realizamos los seres humanos son a través de los sentidos: aprendemos a hablar escuchando, a reconocer objetos chupándolos, a familiarizarnos con nuestro entorno observándolo y miles de experiencias más. Es absurdo dejar de lado esta vía de entrada de aprendizaje en la escuela cuando es algo tan natural y cercano para los niños.  

La educación tradicional ha utilizado siempre el oído y la vista como única manera de enseñar y es por ello que decidimos crear una serie de Cajas sensoriales (también utilizadas en la metodología Montessori) para trabajar con nuestros alumnos multisensorialmente y provocar el aprendizaje de una manera distinta, pero… vamos a empezar desde el principio.

¿Qué es una caja sensorial?

Se trata de un recipiente en el que colocaremos algún material base que resulte agradable al tacto y a la vista, como por ejemplo: arroz, lentejas, arena, piedrecitas, bolitas de gel, canicas, agua, bolitas de poliestireno, semillas, pasta de sopa, plumas, espuma de afeitar, retales de tela, espaguetis hervidos… Aquí, por ejemplo, podrás encontrar una actividad interesante con legumbres.

¿Qué colocaremos dentro?

¡Tienes muchísimas opciones!

Podemos dejar el material base y colocar cuencos, cucharas, rastrillos, pinzas o lupas para que puedan manipularlo, o simplemente dejar que se diviertan hundiendo sus manos y sintiendo su tacto.

Pueden también colocarse objetos cotidianos como llaves, cucharas, botones, etc.

Otra opción son las cajas sensoriales temáticas, donde se pueden colocar objetos sobre un tema concreto: otoño (piñas, castañas, hojas,…), animales, objetos de la clase, frutas, colores, etc.

Si son un poco más mayores, puedes introducir sus nombres, sus fotografías o incluso letras y palabras para apoyar de una manera sensorial el aprendizaje de la lectoescritura. Además, si enseñas una lengua extranjera, te ayudará mucho a provocar el lenguaje y ampliar el vocabulario.

¿A qué edad puedo utilizarlas?

Se pueden empezar a presentar desde que un bebé se mantiene sentado, es decir, alrededor de los 6 meses y se pueden seguir utilizando incluso en los primeros cursos de primaria para introducir aprendizajes de lengua, matemática o ciencias. No existe un límite de edad, mientras veas que tus alumnos se interesan por ellas y les sirve para seguir aprendiendo.

Si te animas, además puedes incluir también el sentido del olfato perfumando objetos que coloques dentro o el del oído incluyendo objetos que suenen como cascabeles, maracas, pequeñas cajitas de música, silbatos, etc.

De cualquier forma y con cualquier material que introduzcas vas a conseguir desarrollar los sentidos y estimular el cerebro a la vez que les ayudas a adquirir vocabulario, conceptos, desarrollar su motricidad o simplemente conectar con otras personas y desarrollar el juego cooperativo.

Fuente: Tiching

Como recurso adicional, te recomendamos ingresar a este enlace donde encontrarás más opciones variadas de ideas sensoriales

http://www.pequefelicidad.com/2016/02/ideas-sensoriales-que-preparan-para-la.html?m=0

 

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