Claves para transformarse en un centro educativo innovador

Cuando hablamos de un centro educativo innovador, ¿a qué nos referimos exactamente? La definición puede ser muy amplia, pero a lo largo de este post intentaremos concretar qué características tiene que tener un colegio innovador.

¿Qué hay que hacer para ser un centro innovador?

Antes de mencionar algunas características que deben poseer los colegios para ser innovadores, hay que señalar que todas ellas se pueden aunar en tres áreas: pedagógica, tecnológica y organizativa. Es decir, cualquier tipo de novedad o innovación está relacionada con la estructura del colegio, con las herramientas y materiales tecnológicos utilizados o con la forma de impartir la enseñanza.

  • La introducción de las TIC como una herramienta más en el proceso de enseñanza. Las nuevas tecnologías, sin duda, han impulsado una nueva forma de enseñar y aprender. Muchos de los centros educativos innovadores han introducido las nuevas tecnologías en las clases, cambiando la metodología de enseñanza. Gracias a los nuevos recursos tecnológicos, los alumnos se van integrando y adaptando a una sociedad digital. Sin embargo, no todos los centros que han incorporado las TIC son innovadores. Tal y como afirman Mariana Altopiedi y Paulino Murillo de la Universidad de Sevilla en su artículo publicado en la revista “Profesorado” “Prácticas innovadoras en escuelas orientadas hacia el cambio: ámbitos y modalidades” “la innovación supone un cambio, pero no todo el cambio resulta innovador. Lo importante es que se sostenga en el tiempo y que esa transformación se asiente en el centro educativo.”

Respecto a lo que se entiende por introducción de nuevas tecnologías en los centros educativos, estamos hablando, entre otros aspectos de la dotación de pizarras digitales en las aulas, conexión a internet en todo el colegio, introducción de plataformas y herramientas digitales que permitan interactuar a los alumnos, etc.

  • El tamaño, distribución y estructura del centro educativo.Los espacios del centro deben ser proclives para que los alumnos y los profesores desarrollen nuevas metodologías de enseñanza. Además, la estructura y los espacios deben fomentar momentos para la reflexión, creatividad, sociabilidad, etc.
  • Procedimientos didácticos innovadores.Los profesores no imparten sus materias de forma tradicional, sino que implican al alumnado en el cómo aprender a través de la realización de trabajos y actividades motivando a los estudiantes a estudiar y aprender de una forma nueva. Lo innovador es que entre el profesor y el alumno debe haber un feed-back continuo y así se pueda focalizar la educación de forma más adecuada. Algunas de las metodologías o procedimientos innovadores son el impulso al trabajo en equipo, fomentar el conocimiento de idiomas a través de las asignaturas ordinarias o promover proyectos diferentes y estimulantes en el alumnado.

Fuente: Habilitas Educación, Noelia Giménez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *